Control de Plagas

El plan de control de plagas debe basarse preferentemente en medidas preventivas.

Deben realizarse bajo dos premisas fundamentales “No darles de comer y beber”, “no ofrecerles vivienda”.

Los artrópodos y roedores pueden alimentarse de una gran variedad de sustancias y bastan cantidades insignificantes para satisfacer sus necesidades alimenticias y de agua, por lo que las medidas debe dirigirlas hacia la eliminación y la inaccesibilidad de dichas sustancias.

Esto significa controlar los lugares donde:

Si a pesar de tener implantadas las medidas preventivas, encuentra presencia de roedores o insectos es importante encontrar la causa (diagnosis de la situación) y solucionarla.