BPM y hábitos higiénicos

La formación del personal manipulador de alimentos es muy importante para garantizar que éstos aplican las prácticas correctas de higiene (buenas prácticas de manipulación, BPM) necesarias para la actividad laboral que realizan.

Es responsabilidad de cada establecimiento garantizar que el personal dispone de una formación adecuada a su puesto de trabajo. Con el plan de formación de los manipuladores de alimentos se consigue:

Por tanto, el objetivo de la formación de los manipuladores de alimentos es doble:

• Mejorar los hábitos y la higiene personal de los manipuladores, mediante la aplicación de

BPM.

• Mantener la formación de los manipuladores actualizada de forma continua (a través de

la formación continuada).

Para evitar la contaminación de los alimentos es importante prestar atención a la educación higiénica sobre las manos, el pelo, oído, nariz, boca, heridas, rasguños, accesos, los hábitos no higiénicos (fumar, llevar efectos personales, etc.), el vestuario y las enfermedades.

Las Prácticas Correctas de Higiene (o BPM) facilitan la puesta en práctica de los requerimientos del sistema de autocontrol en los establecimientos alimentarios.

La incorporación de estas prácticas en los procedimientos de trabajo (recepción, almacenamiento, elaboración, información al consumidor, servicio, etc.) facilita mantener bajo control la contaminación de los alimentos por microorganismos, sustancias químicas y contaminantes físicos, elaborando así alimentos seguros.